viernes, 27 de septiembre de 2013

Esta contribución del Dr. René Millán y PhD. Roberto Castellanos forma parte de la discusión en línea de Wikiprogress América Latina (http://bit.ly/18oXTu4) "Políticas Públicas para el Buen Vivir y el Bienestar"

Fundamentos y Criterios de Políticas Públicas para el Bienestar Subjetivo (BS) en América Latina.

1.- Fundamentos sobre las políticas públicas para el bienestar subjetivo 
Si el bienestar de los individuos es un criterio irrenunciable del desempeño o progreso de una comunidad, sus distintas dimensiones deben ser materia de atención para determinar el modo y pertinencia en que acciones de gobierno y la conducción del Estado deben o no atenderlas. Si con ese criterio asumimos una idea compleja del bienestar individual, el subjetivo no se subsume en las condiciones que determinan su versión objetiva y material. Aunque algunos de los elementos constitutivos de ambos tipos de bienestar encuentran alguna asociación, el subjetivo se conforma y comporta como una problemática aparte y con componentes cualitativamente distintos. Este sólo hecho nos coloca de inmediato en un dilema que se ubica frente a una idea compleja de bienestar y la necesidad de intervención pública. 
Como las otras, las políticas públicas que influyen en el BS nos interrogan sobre las metas y valores que por vía de la responsabilidad pública queremos alcanzar y sostener. Pero a diferencia de muchas de aquellas, las que afectan a BS se distinguen por el aparente carácter “inasible” de la materia que atienden y por la “incomodidad” que despiertan en ciertas tradiciones académicas y políticas. La incomodidad surge sobre todo del hecho de que las políticas que promueven el BS rompen, en parte, con los parámetros clásicos con que se piensan los criterios de intervención pública. Al menos dos posiciones parecen presentar algunos alegatos de importancia. Desde ciertas concepciones clásicas y radicalmente liberales, puede sostenerse que el Estado no debería intervenir particularmente para atender asuntos de conformación subjetiva porque ellos deben permanecer en el exclusivo ámbito de la libertad individual. El punto es impecable. De ahí se sigue que el papel del Estado es garantizar sobre todo dicha libertad. Sin embargo, cuando se repara que la libertad, como ejercicio concreto de experiencia y decisión, surge a partir de muchas fuentes o causas, se advierte que los gobiernos y Estados deben intervenir para garantizar las condiciones de realización de esas libertades y las condiciones de existencia de sus fuentes. En tradiciones más cercanas a América Latina, el alegato surge desde un ángulo distinto pero paralelo. Si asumimos la lógica de la intervención pública como un sistema de control y reducción de riesgos que los individuos enfrentan en sus cursos biográficos, el bienestar subjetivo –parece decírsenos– no debería ser materia de atención dadas la existencia de otras prioridades, sobre todo la pobreza. Los Estados no deberían asumir como “riesgo público” la posibilidad de que los individuos escojan mal sus parejas afectivas. Deberíamos garantizar la salud pero no el riesgo de sufrimiento o las percepciones del propio estado de salud. O mejor: si garantizamos la primera no tendremos el segundo. 
Aunque establecen punto relevantes, ninguno de los dos alegatos niega la importancia del BS. Uno se preocupa por las condiciones de libertad y decisión en que ese puede realizarse pero admite implícitamente la intervención en esas condiciones. El otro, se interroga sobre lo que debe ser considerado como “riesgo público” y sobre lógicas de intervención en las que al atender uno (la salud) se resuelva otro (la salud subjetiva). Lo que admitimos como riesgo de atención pública ha ido y va modificándose y depende de si asumimos o no una idea compleja de bienestar. Las modalidades de intervención en los riesgos deben ser cuidadosamente establecidas pero eso no obvia el hecho de que en el BS no todo (y no siempre) tiene una causa objetiva (enfermedad) que de resolverse lo elevaría (no sufrimiento). Tiene sus propias dimensiones. Lo que deberíamos entender es que en la elaboración de políticas de BS, es preciso respetar ciertos principios, como la libertad, identificar condiciones directas o indirectas que influyen en el BS y modalidades de atención de riesgos según asociaciones causales claras y rigurosamente exploradas.

2.- Políticas públicas y criterios mínimos. 
Puntualmente asumimos una serie de criterios que están elaborados con distinto grado de profundidad pero que resultan imprescindibles. 
a) Es preciso admitir que el BS no tiene una sola fuente, ni una sola ruta. Los individuos discrepan en lo que asocian con su propio bienestar y ese criterio de libertad debe ser respetado. Ni el conocimiento sobre el tema ni el diseño de políticas debe conducirnos a actuar homogéneamente cuando los temas o condiciones no lo requieren. Es absolutamente inapropiado fomentar en toda la población la exigencia de matrimonio sólo porque las investigaciones reportan, para América Latina, un grado de satisfacción muy alto entre quienes se ubican en esa condición. En cambio, podría ser incuestionable establecer la obligatoriedad de ciertos ciclos escolares porque en línea de principio el efecto de bienestar integral que la educación reporta es mayor (satisfacción, estatus, ingreso, competencia social, etc.). Lo delicado de esta cuestión debe ser considerado como un problema de refinamiento en la elaboración de políticas no como una imposibilidad. 
b) Las variables del bienestar subjetivo no deben imputarse externamente al individuo. Nadie como él sabe qué le es necesario para tal fin. Sin embargo, es necesario tener presente una consideración. La investigación como apoyo a la definición de políticas debería atender las condiciones socio-culturales en las que el individuo auto-define y construye su bienestar subjetivo. Indicamos esto como la necesidad de construir escalas de reflexividad y capacidad de elección. Un beduino puede manifestar altísimos grados de satisfacción pero en condiciones distintas de reflexividad y elección que un europeo medio. Las dimensiones sociales, políticas y cultural-simbólicas que determinan o influyen en la valoración de la propia vida deben ser tomados en cuenta para las políticas públicas que pretenden elevar el BS. Eso contribuiría también a promover condiciones de libertad en la toma de decisiones individuales. 
c) En esa línea, muchas de las políticas deberían ser electivas y no condicionales. El carácter electivo de ciertas políticas nos puede ayudar a manejar de modo más acertado el tema tan delicado que se advierte detrás de la pregunta “qué debe ser considerado riesgo social”. Es absurdo prescribir el divorcio a medio mundo si se está en un mal matrimonio, pero es indiscutible que fomentar políticas que lo vuelvan no solo jurídica sino también socialmente posible (sin sanción) podría elevar el BS de quien quisiera tomar esa opción. Algo parecido sucede cuando pensamos en tiempo libre, deporte, lugares para encuentros comunitarios, rompimiento de prejuicios y ampliación de las posibilidades de elección afectiva, o política. 
d) En concordancia con lo anterior, el criterio de la diversificación de identidades debería estar presente en algunas políticas. Diversificación de identidades significa, en un sentido, fomentar políticas para que estas se vuelvan electivas (como la sexual o el estado civil o las de orden político) y de otra, para dar validez a la diversidad de “estilos de vida”. Convalidar socialmente estilos de vida representa introducir criterios que trasgreden ponderaciones exclusivamente objetivas, que las equilibran con factores de calidad, como puede ser la relación entre ingreso y vocación académica. Significa poner en el centro criterios cualitativos de calidad de vida. El fomento y reconocimiento de diversos estilos de vida puede tener impactos favorables contra la discriminación y la desigualdad. Para poner un ejemplo: fomentar un mercado que diversifique productos culturales, comerciales, modas, opciones profesionales de carrera, etc., podría pensarse como una condición indirecta para el BS. 
e) Es prudente distinguir cuando una política pública se focaliza en un aspecto ( tiempo libre, desempleo) y cuando el BS debería actuar como criterio general en las elaboración de políticas. El mejoramiento del espacio físico de un barrio o una ciudad debería preservar e impulsar las formas de cohesión social o los componentes de identidad. El combate a la pobreza, el ambiente. 
f) Si bien es indudable que el bienestar subjetivo tiene una dimensión propia, lo es también que mantienen algunas asociaciones con dimensiones objetivas o dominios vitales. Es de capital importancia conocer esas vinculaciones de manera que se generen políticas adecuadas. Por ejemplo, el acceso a bienes y servicios públicos de calidad (v.g., salud, educación, áreas verdes, agua potable, etc.) ha mostrado ser clave para la satisfacción y bienestar de las personas. Otros aspectos, como el cuidado del medio ambiente y el balance en el uso del tiempo entre el trabajo y otras actividades no laborales también son. Es en esta dimensión, que el conocimiento de las asociaciones entre ambos tipos de bienestar son importantes en las prioridades que pueden precisarse en la definición de riesgos para la intervención. 
g) En la misma lógica, es imperioso entender el problema de la pobreza y desigualdad, particularmente para América Latina. Hay factores como el ingreso que después de cierto monto tienen un efecto marginal en la satisfacción. Para contextos como el nuestro, debería considerarse no sólo el efecto marginal directo, sino el costo de la insatisfacción o infelicidad por las carencias y sus efectos de externalidad para el BS. El carácter decreciente del ingreso, no debe obviar el efecto positivo que alcanzaría de manera indirecta, por ejemplo, en términos de ejercicio de un estilo de vida experimentado como decidido y electo. 
Finalmente, elaborar políticas de bienestar es mantener abiertas las enormes posibilidades de intervención, de redefinición de riesgos que deben ser socialmente atendidos y mejorar las condiciones de libertad de individuos y comunidades.

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Dr. René Millán
Profesor-investigador del Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Coordinador del Seminario “Satisfacción Subjetiva en la Vida y la Sociedad” (SAVISO). Correo: renem@sociales.unam.mx
PhD. Roberto Castellanos
Candidato a Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM. Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM e integrantes del Seminario SAVISO. Correo: rcastellanos@comunidad.unam.mx

jueves, 26 de septiembre de 2013

Esta contribución de Viviana Ramírez forma parte de la discusión en línea de Wikiprogress América Latina (http://bit.ly/18oXTu4) "Políticas Públicas para el Buen Vivir y el Bienestar"

El bienestar, las relaciones humanas, y la implementación de políticas públicas y programas sociales. 

Los beneficios del bienestar para evaluar el progreso y el desempeño de las políticas públicas son cada vez más claros para académicos y creadores de política pública, esto se demuestra con la larga lista de iniciativas que han surgido alrededor del mundo con este mismo fin. A grandes rasgos, lo que el bienestar ofrece es un nuevo lente para evaluar el impacto de políticas y programas sociales en la vida de la gente, alejándose de los indicadores objetivos y concentrándose en la persona misma y sus perspectivas gracias a la utilización de indicadores subjetivos. Aquí pretendo resaltar, sin embargo, la importancia que un enfoque de bienestar le confiere a las relaciones humanas, lo que le permite poner mayor atención al papel que ellas tienen en la implementación y los resultados de las políticas públicas. 

De entre los factores que las distintas perspectivas de bienestar han subrayado como esenciales para vivir bien, las relaciones humanas surgen de manera consistente (ej. Ryan y Deci 2001, Ryff 1989, Rojas 2007). De hecho, sin importar las medidas que se utilicen, la mayoría de los estudios están de acuerdo en dos aspectos de la asociación entre las relaciones y el bienestar. Primero, que la importancia de las relaciones está basada en su calidad y no en su cantidad (ej. Diener y Diener 1995). Por tanto, muchos estudios se centran en aspectos como la pertenencia, el apoyo, y la intimidad (ej. Ryff 1989, Reis et al. 2000). Bajo esta mirada, y en segundo lugar, han sido las relaciones cercanas como la familia y los amigos las que prevalecen sobre otro tipo de relaciones, por lo que podrían considerarse las más estudiadas de la disciplina. En términos generales, la mayoría de los estudios sugieren que la fuerte influencia de relaciones humanas en el bienestar se mantiene a través del tiempo y sin importar la cultura (Ryff 1989, Biswas-Diener y Diener 2001, Ryan y Deci 2000).
 

Sin embargo, existen pocos estudios que exploren los efectos que tienen otros tipos de relaciones en el bienestar, e indudablemente la entrada del bienestar al ámbito político demanda poner atención a nuevas relaciones. Pues, aunque las relaciones cercanas siempre serán de principal importancia para el bienestar de las personas, las políticas públicas generan nuevas interacciones que pueden tener un impacto significativo tanto en el bienestar personal como en la legitimización y los resultados de la política misma. Por lo que explorar la relevancia de otros tipos de relaciones es importante no sólo para nuestro entendimiento del bienestar mismo, sino también para la creación de mejores políticas públicas.
 

La investigación que realizo actualmente explora el significado de las relaciones más allá del sentido de pertenencia y apoyo que ofrecen la familia y los amigos, ampliamente estudiado por las teorías predominantes de bienestar. Propone, en cambio, una perspectiva nueva donde se considera su carácter mediador sobre una visión multidimensional de bienestar. Es decir, se evalúa de qué formas las relaciones pueden facilitar o impedir experiencias positivas de bienestar en todos los dominios de vida que conforman al bienestar. Esta perspectiva, al contrario de la ofrecida mayoritariamente por los enfoque de bienestar, puede incluir no sólo a las relaciones cercanas y sus cualidades como la pertenencia y el apoyo. También, permite observar a cualquier tipo de relación o interacción y cualquier forma en la que pueden generar experiencias positivas o negativas en las personas. Esta visión de las relaciones humanas en el bienestar puede ser particularmente importante en el contexto de la política pública y, en particular, dirige la atención a las interacciones entre los beneficiarios y los benefactores durante la implementación de las políticas.
 

Indudablemente, las políticas públicas y programas sociales por su misma naturaleza generan una constante interacción entre sus beneficiarios y los oficiales que las implementan. Un ejemplo claro de esto son programas de transferencia condicional como Oportunidades en México. A través del principio de corresponsabilidad, este programa se compromete a proveer transferencias monetarias a familias de escasos recursos con la condición de que envíen a sus hijos a la escuela y acudan a clínicas de salud a revisiones médicas y talleres educativos (Skoufias et al. 1999, IFPRI 2002, Skoufias 2005). De esta forma, Oportunidades requiere que sus beneficiarios estén en constante interacción con diversos oficiales o agentes intermediarios como son los maestros en las escuelas, los médicos y enfermeras en las clínicas y los promotores mismos del programa. Todos ellos tienen un papel esencial en la provisión de los recursos y los servicios, pero sobre todo en la gestión del cumplimiento de las condiciones del programa por parte de los beneficiarios. Este poder discrecional de los oficiales, le otorga a esta interacción y su calidad un papel fundamental en la evaluación de la efectividad de los programas y de su beneficio real para la (buena) vida de la gente.
 

En suma, es indudable que una mirada desde el bienestar permite a los creadores de política reevaluar sus prioridades actuales, así como fomentar el diseño y mejoramiento de proyectos públicos donde el objetivo último sean las personas y su bien-estar. Más aún, aunque el papel de las relaciones en el bienestar no ha sido explorado en su totalidad, un enfoque de bienestar permite evaluar y monitorear procesos relacionales en la implementación de la política para el mismo propósito. Es así como el bienestar adquiere implicaciones directas en el diseño, implementación y evaluación de políticas y programas. Sin embargo, más allá de los beneficios que ofrece el bienestar, su entrada a la política pública también potencia el impacto que tiene en la vida de la gente. Instando a tener en cuenta que aún se requieren esfuerzos para comprender las consecuencias que las teorías e indicadores del bienestar pueden tener en el tipo de políticas que se implementan con base en ellas.
 

Para concluir la presentación de esta propuesta me gustaría exponer algunas (no todas) interrogantes que surgen y que pueden fomentar la discusión. Por una parte es importante preguntarse, ¿qué implicaciones prácticas tiene para la política pública el poner especial atención a las relaciones y su calidad? ¿Cuáles son los métodos que permiten observar mejor el significado de las relaciones sociales para el bienestar y para las políticas públicas? ¿Es la visión de las relaciones como mediadoras de bienestar suficiente para capturar la compleja asociación entre el bienestar y las relaciones humanas? Y, finalmente, ¿cuáles son los problemas que enfrentan las teorías actuales de bienestar para capturar la influencia de las relaciones en las personas?
 
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Viviana Ramírez
Candidata a Doctorado en Ciencias Sociales y Politicas
Universidad de Bath, Reino Unido
V.R.Ramirez@bath.ac.uk


REFERENCIAS:
Biswas-Diener, R. and Diener, E. 2001. Making the best of a bad situation: Satisfaction in the slums of Calcutta. Social Indicators Research, 55, pp.329-352. 
Diener, E., & Diener, M. 1995. Cross-cultural correlates of life satisfaction and self-esteem. Journal of Personality and Social Psychology, 68(4), 653-663.
International Food Policy Research Institute (IFPRI). (2002). PROGRESA: Breaking the cycle of poverty. Washington, DC. 
Reis, H. T., & Patrick, B. C. (1996). Attachment and intimacy: Component processes. In E. T. Higgins & A. Kruglanski (Eds.), Social psychology: Handbook of basic principles (pp. 523-563). New York: Guilford.
Rojas, M. 2007. Enhancing poverty-abatement programmes: A subjective-wellbeing contribution. ESRC Research Group on Wellbeing in Developing Countries. WeD Working Paper 37. 
Ryan, R.M.; and Deci, E.L. 2001. On happiness and human potentials: A review of research on hedonic and eudaimonic well-being. Annu. Rev. Psychol., 52, pp. 141-166.
Ryff, C.D. 1989a. Happiness is everything, or is it? Explorations on the meaning of psychological well-being. Journal of Personality and Social Psychology, 57 (6) pp. 1069-1081. 
Skoufias, E., 2005. PROGRESA y sus efectos sobre el bienestar de las familias rurales en México. Summary 139. Washington D.C.: International Food Policy Research Institute.
Skoufias, E., Davis, B., & de la Vega, S., 1999. Targeting the poor in Mexico: An evaluation of the selection of households for PROGRESA. Discussion Paper 103. IFPRI.
Veenhoven, R. 1999. ‘Quality-of-life in individualistic society. A comparison of 43 nations in the early 1990s’, Social Indicators Research 48, pp. 157–186. 



martes, 24 de septiembre de 2013

Políticas Públicas para El Buen Vivir y el Bienestar



Wikiprogress América Latina discusión en línea
Políticas Públicas para El Buen Vivir y el Bienestar

Wikiprogress América Latina, La OCDE Centro de México, Académica, ImaginaMexico, TelmexHub y Wikiprogress quieren conocer tu opinión sobre “Políticas Públicas para el Buen Vivir y el Bienestar en América Latina”. Esta discusión en línea será una oportunidad única para discutir, intercambiar puntos de vista y mejores prácticas en esta materia. Se invita a los participantes a compartir los resultados de su investigación o sus propias experiencias. El debate empieza a las 09:00 de 26 Septiembre hasta las 16:00 del 7 Octubre 2013 (GMT)  y se centrará en las siguientes preguntas:

  1. ¿Existe la necesidad en América Latina de evaluar el desempeño social con indicadores que van más allá del Producto Interno Bruto y su tasa de crecimiento?
  2. Si es así, ¿Qué otros indicadores deberíamos tomar en cuenta para evaluar el progreso social y el bienestar de los habitantes?
  3. ¿Qué consecuencias tiene esto para las políticas públicas, programas sociales, y estrategias de desarrollo que se llevan a cabo en América Latina?
  4. ¿Hay en América Latina ejemplos de políticas públicas que consideran el bienestar y la felicidad de los habitantes?



Sobre el tema de discusión:

“Durante las últimas décadas se ha intensificado el pedido de reevaluar el predominio que los indicadores de producción y disponibilidad de bienes económicos, tales como el producto interno bruto (PIB), han tenido en la apreciación del progreso de las sociedades y del bienestar de sus habitantes. La inquietud no es trivial, ya que tiene como trasfondo una reconsideración tanto epistemológica –la forma de saberlo– como de sustancia –en lo que es– del propósito de la organización social y de la política pública. La demanda por reevaluar el predominio del PIB y de su familia de indicadores surge desde varios frentes: los políticos y funcionarios públicos encuentran que los logros que obtienen de acuerdo a las metas fijadas no son correspondidos en la apreciación que de su gestión hacen los ciudadanos. Por su parte, los ciudadanos no sienten en toda su extensión los beneficios que de acuerdo al discurso político y a los planteamientos teóricos deberían estar recibiendo. Por otro lado, el escepticismo en la comunidad académica con respecto al predominio del PIB como indicador de progreso ha ido creciendo durante los últimos años, sobre todo conforme más economistas se unen a algunas de las críticas hechas al uso del PIB como indicador de progreso social y como aproximación del bienestar de sus habitantes.”*


Te invitamos a dejar tu comentario en la sección “Contribuye” de la página del debate. Para participar haz click aquí.
Aquí está el vínculo: http://bit.ly/18oXTu4 y los hashtags utilizados en Twitter son #Bienestar #PoliticasPublicas.


Lecturas sugeridas:
René Millán. El bienestar como el nuevo “objeto” del progreso. Cinco reflexiones
Eduardo Gudynas y Alberto Acosta. El buen vivir o la disolución de la idea del progreso.
How’s Life? Measuring Well-being ¿Cómo esta la vida? Midiendo el Bienestar.


Esperamos contar con su participación.
Equipo Wikiprogress America Latina



* Rojas, M. (2011) “Más allá del ingreso: progreso y bienestar subjetivo” en M. Rojas (coord.) La medición del Progreso y del Bienestar. Propuestas desde América Latina. Foro Consultivo Científico y Tecnológico, México DF.

jueves, 29 de agosto de 2013

¿Cuál es el impacto de las normas sociales sobre la migración femenina?



Wikigender, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Scalabrini Migration Center (SMC), Wikiprogress y Wikichild quieren conocer tu opinión sobre los lazos que hay entre las normas sociales discriminatorias en contra de las mujeres (como acceso restricto a recursos, bodas tempranas o violencia contra la mujer) y procesos migratorios.

En septiembre, el Centro de Desarrollo de la OCDE publicará un documento de discusión mirando la migración desde una perspectiva de género, sobre la base de nuevos hallazgos del Índice de Instituciones Sociales y Género (SIGI). Wikigender y sus socios te invitan a participar en un debate en línea sobre el tema a partir del 2 de septiembre a las 9:00 hasta el 15 de septiembre de 2013 a las 18:00 (GMT+1). Las principales conclusiones de la discusión serán presentadas en el documento de discusión y los resultados se sintetizarán en un informe final y disponible en Wikigender. El debate se centrará en la pregunta siguiente:


Esta discusión en línea será una oportunidad única para discutir, intercambiar puntos de vista y mejores prácticas en esta materia. Se invita a los participantes a compartir los resultados de su investigación o sus propias experiencias de la migración con otros miembros de la discusión. El debate se centrará en las siguientes preguntas:

¿Cómo se relacionan las normas de género con la migración?
  • ¿Cómo es que las principales normas y prácticas sociales discriminatorias (por ejemplo el estatuto bajo de la mujer en la familia, la violencia y discriminación contra la mujer o el acceso restricto a recursos) se relacionan con la migración femenina? ¿Actúan como un factor de empuje para las mujeres a migrar?
  • ¿Qué normas sociales discriminatorias obstaculizan la migración femenina y por qué? ¿Qué se puede hacer al respecto?
  • ¿Cuál es el papel de las normas sociales de la migración femenina en términos de elección de destino?

Impactos de los patrones de migración de género
  • ¿Qué papel juegan las redes sociales para permitir la migración femenina?
  • ¿Cómo impacta la migración femenina/masculina en las dinámicas de familia en el país de origen y en el país de destino?
  • ¿Cómo impacta el aumento de la migración femenina sobre les normas de género en el país de origen y en el país de destino?
  • ¿Tienen ejemplos de normas sociales más restrictivas traídas por migrantes en sus comunidades de origen?

Políticas y estadísticas
  • ¿Cuáles son las buenas prácticas (políticas, iniciativas, campañas o programas) que garantizan los derechos humanos de las mujeres migrantes en el país de origen y en el país de destino?
  • ¿Cuáles son algunos de los indicadores clave que son o podrían ser recogidos para entender mejor el desarrollo económico y social de las mujeres migrantes? ¿Cómo se pueden medir?

Les invitamos a dejar su comentario en la sección “Contribuir!” de la página del debate. Aquí está el vínculo: http://bit.ly/16TdlNJ y el hashtag utilizado en Twitter es #migration

Estelle Loiseau
Coordinadora de Wikigender

lunes, 19 de agosto de 2013

Novedades de Wikiprogress America Latina

Saludos a todos del equipo de Wikiprogress America Latina.

En miras al 5to Foro Mundial de la OCDE, Wikiprogress America Latina iniciará una serie de discusiones en torno a Bienestar, Calidad de Vida, Progreso y su relación con el diseño de políticas públicas.  Por este medio haremos de su conocimiento las fechas y los temas para que puedan compartir con nosotros sus experiencias y perspectivas.



Para empezar la reflexión queremos compartir con ustedes la publicación que se hizo a partir del Encuentro Latinoamericano sobre la Medición del Progreso de las Sociedades y del Bienestar
de sus Habitantes que se llevo a cabo en la Ciudad de Mexico en Octubre del 2010. El evento contó con la participación de un número importante de investigadores de América Latina. Connotados científicos de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela acudieron al Encuentro para dialogar en torno a la medición del progreso y del bienestar en la región, generando los 35 artículos que se compilan en la obra: “La Medición del Progreso y del Bienestar. Propuestas desde América Latina”
Desde distintas perspectivas y con distintos grados de focalización, las contribuciones abordan tres preguntas fundamentales: ¿Qué queremos considerar como progreso en el siglo XXI? ¿Qué debemos medir? y ¿Cómo puede utilizarse este conocimiento y esas mediciones en la política pública?

Los invitamos a leer la publicación y a enviarnos sus comentarios por este medio, o a info@wikiprogress.org y a seguirnos en Facebook y en Twitter


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